Cosas que mi trabajo de oficina me enseñó sobre emprendimiento

Uno renuncia a un trabajo por muchas cosas: no sentirse valorado, sentirse estancado en el mismo puesto, por falta de buena remuneración, aburrimiento o por la ambición y el sueño de empezar un nuevo proyecto. ¿Cuál es tu caso?

Aunque en la mayoría de estos dos últimos años siempre me sentí bien en mi último trabajo: valorada, con un buen salario, buenos compañeros y durante el primer año y medio no dejé de aprender, llegué a un punto en donde necesitaba más. Nuevos retos y más ganas. Sentirme conectada con la misión.

El ir a la oficina se había convertido en un ritual robótico que empezaba conmigo corriendo de un lado a otro con tal de sentarme en mi puesto a las 8 a.m, y corriendo nuevamente para apagar mi ordenador a las 4: 00 p.m, y así tener tiempo para continuar mi día.  Y así no hay cuerpo que aguante.

Pero como de cada experiencia se aprende, y la semana pasada le dije adiós a este buen capítulo de mi vida para abrir otro mejor, quise resumir esas cosas que mi trabajo de oficina me enseñó sobre emprendimiento, y que ahora estoy lista para aplicar en mis proyectos.

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Conviértete en el líder que necesita tu negocio

La mayoría de veces las personas no dejan un trabajo, dejan a un mal jefe.

En el tiempo que llevo trabajando en oficinas he tenido un poco de todo. Jefes a los que le queda grande la palabra y otros para los que trabajar fue un auténtico placer. ¿Por qué esta es una lección importante para el emprendimiento? porque es bueno recordar que la diferencia entre un jefe y un líder es la capacidad de ganarse la lealtad y el respeto de sus empleados, e invertir tanto en el crecimiento del negocio como en el de su equipo.

Sobre todo para cuando llegue nuestro turno de ser uno.

Un jefe exige y manda, un líder escucha, enseña y apoya. #Emprendimiento #leccionesdeoficina Clic para tuitear

Es ley de vida aprender a delegar

Delegar, delegar, delegar… todos sabemos lo sencillamente difícil que es porque todos pensamos que nadie puede hacer nuestro trabajo mejor que nosotros. Pero ¿sabes qué? aprender a delegar es uno de los pasos hacia el éxito.

Aprender a delegar es uno de los pasos hacia el éxito. #delegar #emprendimiento Clic para tuitear

En mi anterior empresa cuando un proyecto crecía era momento de empezar a delegar. Cuando yo llegué, me dieron todo los proyectos de marketing de contenidos que iban para el mercado español, y yo, a mi vez, delegué la redacción de esos contenidos a mi equipo de freelancers para enfocarme en hacer crecer esas páginas y su optimización.

Es un proceso tan natural como la vida misma.

No podemos con todo y es justo y necesario aprender a soltar. #productividad #emprenderensolitario Clic para tuitear

Invierte en personas que puedan hacer crecer tu negocio

El otro día leí esta frase en Linkedin: “Si piensas que los buenos empleados son caros, prueba con uno barato.”… ¡Ups! en otras palabras, lo barato sale caro.

Si queremos ser competitivos y ofrecer lo mejor, nada de regatear el precio de los demás o pordebajear el trabajo. Esta fue otra de las lecciones que me dejó trabajar en una oficina: invierte en personas que puedan llevar tu proyecto al siguiente nivel. Personas competentes y con visión.

Si no tienes experiencias en redes sociales, contrata a un community manager o a un consultor de contenido; si lo tuyo no es escribir los textos de tu web, búscate un copy; si las matemáticas no son tus mejores amigas (mi caso), cuenta con un contable que te pueda ayudar. Pero no pongas precio encima de calidad.

Nunca.

Siempre te estás vendiendo… antes en la oficina, ahora con una marca personal

Sí, suena extraño que ponga esto en una de las lecciones que me dejó mi trabajo de oficina pero es verdad. Cuando trabajas en una oficina, descubres que constantemente te estás vendiendo. Y no, no hablo de las horas. Esa es otra historia.

Te vendes como la mejor opción cuando quieres el puesto, te vendes como un profesional leal y competente cuando quieres ascender. Vendes tus mejores ideas para que sean tenidas en cuenta en frente de una junta directiva, y aprender a expresar todo con tacto y de manera convincente en cada email, presentación o reporte que presentas. o ¿no?

En un trabajo de oficina aprendes a sobresalir con tu trabajo, y en el emprendimiento también. La única diferencia aquí es que ahora tú eres la única cara de tu negocio, y al que tienes que convencer es a tu posible cliente.

Aquí te dejo un artículo sobre cómo escribir tu página about me.

La disciplina como un gran hábito

Cuando trabajas en una oficina cumples un horario que siempre es igual, por lo que creas un hábito o una rutina.  40 horas semanales, de lunes a viernes, tal vez fines de semana.

En mi último trabajo tenía que cumplir fechas claras en mis proyectos, tiempos estimados que hacían que mi productividad fuera a un mayor y metas que eran evaluadas de forma trimestral. Por lo que poco a poco fui desarrollando una disciplina que no sólo me ayuda a ser más puntual con mis horarios sino más realista y responsable a la hora de fijarse objetivos de trabajo.

En el emprendimiento ser cumplido y disciplinado juega a nuestro favor.

Si quieres aprender a procrastinar menos en la escritura, no te pierdas este vídeo.

Aprender a trabajar con personas complicadas

Ningún trabajo es color de rosa, ni siquiera cuando somos autónomos. Pero si algo me dejó mi trabajo de oficina es aprender a trabajar con gente complicada y sobrevivir en el intento. Sobre todo a nivel emocional.

Aunque la mayoría de mis compañeros eran un pedacito de pan, siempre hay alguien con el que no hay química por más que la fuerces y que siempre ve un problema donde otros ven soluciones. De este tipo de personas hablamos.

Ahora que trabajo por mi cuenta, sé cómo manejar este tipo de relaciones con mis clientes. Cómo saber cuando estoy frente a un cliente tóxico o cómo hablarle a personas difíciles.

Aprender a priorizar el trabajo

Esto es una de las cosas que más aprendí en mi trabajo de oficina. Cómo priorizar las cosas que realmente son importantes.

En mi anterior empresa teníamos varios proyectos en diferentes idiomas, pero el más importante era el mercado alemán. Por ello, todos los esfuerzos iban encaminados en hacer crecer ese mercado, ya que era el que más conversión tenía.

¿Cómo aplicar esto al emprendimiento? Fácil. Piensa cuántas veces dedicas todo tu tiempo o energía a cosas que no dan resultado. Lo primero que tienes que hacer aquí es examinar a qué cosas debes ponerle más atención: a tu marca personal, a hacer vídeos, a un podcast, a subir contenido a redes sociales o a captar clientes en páginas de freelance. Observa cuáles son realmente tus prioridades.

Trabajar en equipo para obtener mejores resultados

El emprendimiento muchas veces es un estilo de vida solitario. Trabajas solo en tu oficina y muchas veces queremos ser el hombre orquesta y encargarnos de todo.

Otra de las cosas que más agradezco de mi trabajo de oficina fue aprender a trabajar en equipo. En mi anterior compañía yo manejaba todas las página web que iban a España, pero tenía que hablar con los desarrolladores, con las diseñadoras, y con el equipo de venta para que todo funcionara como todos queríamos.

Comunicarnos con diferentes equipos puede ser complicado, sobretodo cuando no manejamos el mismo vocabulario. Yo, copy, y un desarrollador tratando de optimizar una página web y entender nuestras ideas. Podía ser complicado pero aprendemos a utilizar las palabras correctas, a escuchar y a descubrir nuevas maneras de darnos a entender.

Yo, por ejemplo, siempre hablaba con desarrolladores alemanes, por lo que a veces era difícil que me entendieran lo que yo quería. ¿Qué hice? mandarles vídeos donde les mostraba qué estaba pasando y lo que quería. Hacer capturas de pantalla y enviarles notas siendo lo más descriptiva posible. Esto me enseñó a ser más recursiva.

Como ven, trabajar en una oficina nos da más de una lección sobre cómo emprender con cabeza y no morir en el mundo digital. Nos da habilidades de comunicación, de sociabilidad, de interacción con otros, y nos permite conocer ese lado competitivo que todos llevamos dentro. También nos permite reconocer cuánto valemos y las cosas que no queremos volver a repetir.

Siempre enfócate en el lado bueno de cada experiencia y trata de encontrar enseñanzas en cada una de ellas.

Bonus: Recuerda que si quieres aprender a escribir un mensaje de marca que enamore a tus clientes, puedes descargar este audio ebook gratis aquí.

Ahora es tu turno, cuéntame si estás trabajando y quieres emprender, si ya lo hiciste o si todavía no te animas. Te leo en los comentarios.

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11 comentarios

  1. Wow Lu que super post. Cuánta razón tienes, definitivamente me identifico con todo lo que dices, pues lo viví en mis experiencias laborales, con la diferencia que en ese entonces, no se me había encendido el bombillito del emprendimiento y dejar de lado, montones de trabajos de miexxxxa que me hicieron sufrir mucho y a la vez aprender con dolor a trabajar bajo presión.
    Así que, te felicito por tu valentía y olee por esa nueva vida, que seguro traerá más alegrías que otra cosa.
    Un abrazo Luuu y seguimos en contacto.

    1. Hola mi Caro, mil gracias. Que así sea! De todo se aprende, hasta de los trabajos, nos toca ver lo mejor para aplicarlo en nuestros propios proyectos.

  2. Hola Luisa, felicidades.
    Todas las cosas ocurren por algo y a veces cuando estas trabajando por cuenta ajena en una oficina de 8 a 4, aburrida, desmotivada…. y haces click para buscar motivación para buscar las ganas, la forma de cambiarlo.. con tu emprendimiento.
    Todo forma parte de un gran aprendizaje y es cuando estas lista cuando puedes comenzar a volar por tu cuenta.
    Enhorabuena.
    Un abrazo
    Virginia

  3. Que buena manera de enfocar que de todo se puede aprender. Y sobre emprendimiento te diré que hay que sacar todas estas enseñanzas y ponerlas en valor. Te felicito por el post.
    Un abrazo

  4. Luisa hace ya 4 años que dejé mi trabajo de oficina y desde entonces trabajo desde mi casa, y todo lo que planteas aquí lo apliqué paulatinamente a mi rutina de trabajo, a mí tampoco me gusta quedarme en pijama, siento que vestirme y arreglarme para trabajar desde casa me incentiva a hacer las cosas de mejor manera, también es cierto sobre la red de contactos que vas creando a raíz de tu trabajo anterior, siento que es importante establecernos un horario y así no se nos vuelven las madrugadas o los fines de semana parte de nuestro propio horario laboral, estos tips son geniales que los reúnas en este post porque muchas veces uno los va descubriendo a medida que te vas adaptando, pero si lo haces todo desde el principio garantizas una mejor organización y la entrega de trabajos de calidad. Saludos.

  5. ¡Hola Luisa! Súper interesante el análisis que estableces entre el trabajo de oficina y el emprendimiento. De verdad que describes muy bien la vida de trabajo en una oficina y cómo ésta da herramientas cuando queremos ser nuestros propios jefe.

    ¡Te felicito, este artículo sobre emprendimiento me ha caido de maravilla!

    Un abrazo,

    Serena

  6. ¡Bonitos aprendizajes Luisa!

    En la vida siempre estamos “vendiendo” y “trabajando” Lo único que cambia para mí es saber si lo hacemos por ayudar a los demás o por nutrir nuestro ego.

    Vender, trabajar (solo o en equipo) son labores muy importantes y dignas si se hacen lejos de la codicia. Llevo más de 25 años en el mundo laboral y seguiré toda la vida (hasta morir) vendiendo, trabajando porque son las cosas con las que más aprendo para conectar con mi Alma.

    Elegir nuestro entorno, responsabilidad y el talento para ofrecerlo al mundo ¡es todo un éxito! porque el aprendizaje es ETERNO y refleja una gran madurez.

    ¡Gracias por compartir tu aprendizajes Luisa !

  7. Me quedo con el punto de trabajar en equipo, es la parte más importante para mí a la hora de emprender un negocio, creemos que lo podemos hacer todo y al final siempre necesitamos un grupo de apoyo, a la hora de delegar las tareas en las oficinas. Y una de las tareas pendientes que tengo es la invertir dinero en mi negocio.

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