Mi crítica interna dice: 5 consejos para gestionarla en la escritura

Listen to «Cómo gestiono mi crítica interna en la escritura» on Spreaker.

Cuando la crítica interna y el síndrome del impostor se unen, el resultado es catastrófico: parálisis por análisis, procrastinación, miedo, inseguridades y las más peligrosas, falta de confianza e inactividad.

Las voces que nos dicen que no podemos, que no debemos, que no tenemos, que no somos, se unen al unísono y nos muestran una película de terror en la que no ocurre nada bueno. Una escena macabra tan otras y nosotros ahí, en medio de la nada, sin saber si seguir a pesar de todo o simplemente rendirnos y tirar la toalla.

¿Qué puedo hacer para controlar mi crítica interna? Aquí algunos consejos. 

Suscríbete gratis a mi podcast en SpotifyIvoox y Youtube, y no te pierdas ningún episodio semanal

La crítica interna en la escritura: Gestiónala de una vez por todas.

Yo escribo profesionalmente desde que tengo 18 años y empecé a trabajar y te mentiría si te digo que nunca la he sentido. Yo también he creído que lo que escribo no sirve, que no le va a interesar a nadie, que es poco si lo comparo con el trabajo de alguien más, etc; pero como necesito y quiero seguir escribiendo porque es mi trabajo y mi estilo de vida, he aprendido a adoptar algunos hábitos que me permiten mantenerla a raya.

1. La crítica interna y la confianza que irradias

Cuidado, porque depende de lo que estés haciendo tu crítica interna puede ser inofensiva o altamente peligrosa. En un artículo de Forbes sobre el mismo tema, decía que las conversaciones privadas que tenemos con nosotros mismos pueden ser un poderoso trampolín o un gran obstáculo para alcanzar tus metas porque nuestros pensamientos y la manera en la que nos sentimos influyen en cómo nos comportamos y la imagen que damos a los demás. 

No es lo mismo escribir con confianza y sin expectativas, que hacerlo con el pensamiento autodestructivo de que será un fracaso y que a nadie le va a interesar. Lo que mostramos es lo que los demás recuerdan. 

2. Tu crítica interna no siempre está en lo cierto

O mejor dicho, la mayoría de las veces no tiene razón. La función de la crítica interna y del miedo es la misma: protegernos de todo lo malo que nos pueda pasar.

Por eso cada vez que queremos hacer algo y nos animamos, enseguida se vienen a nuestra mente pensamientos del tipo de “no soy buena”, “me va a ir fatal”, “a nadie le va a gustar”, entre otros que nos crean ansiedad y nos paralizan, incluso antes de haber comenzado.

Lo interesante y la principal tarea que tenemos es no dejarnos afectar ni dejar que nos controle. Escucharla, sí; saber de dónde viene y cuál es su raíz, también; pero nunca, nunca darle el control de nuestra vida y menos de nuestras ilusiones. 

Personalmente, yo trato de pensar que el 90% de las películas de terror que me armo en mi mente no se cumplen. Entonces para qué perder tiempo valioso y energía creativa que podemos utilizar en ese tipo de pensamientos.

3. Mi crítica interna y pensar demasiado

Un mal día no significa que siempre va a ser igual. Los días cambian y cada día es una nueva oportunidad.

 Algo que pasa mucho es que pensamos demasiado, sobre todo antes de actuar  o cuando actuamos y no se cumplen nuestras altas expectativas.

Pero cuestionarte, darte latigazos, revivir una y otra vez lo que no funcionó no va a cambiar las cosas, pero sí logra otras: perjudicar tu actitud y tu estado de ánimo.

Cada vez que me siento como un hámster dando vueltas en el mismo sitio, trato de pensar. Vale, este es el problema que tengo, pero cómo le puedo dar solución. ¡No te quedes a vivir en el problema!

En su lugar, busca alguna actividad que te guste y te suba la energía, céntrate en la lección aprendida, que puede ser no publicar de tal manera, cambiar el llamado a la acción, enfocar el tema de otra forma.

5. Los hechos reales y la crítica interna

Antes te dije que la crítica interna es la unión del miedo con el síndrome del impostor y que la mayoría de las veces te muestra los peores escenarios posibles; pero, ¿esos hechos están basados en hechos reales?

¿Hay alguna evidencia?

Si tu voz te dice “todo lo que haces está mal”, “escribes feo”, “nadie te lee”, “esto no le interesa a nadie», haz un repaso rápido y analiza cómo ha sido la reacción de tus lectores con posts pasados.

¿Alguien lo ha comentado? ¿Te han compartido? ¿Alguien te ha escrito que le ayudó a entender algo, a solucionar un problema o que se sintió identificado?

Si la respuesta es sí, entonces tu crítica interna no está bien justificada.

Cuando sientas que te estás dejando agobiar por un pensamiento, pídele evidencias.

5. Gestionar mi crítica interna y las afirmaciones

Reemplaza los pensamientos críticos y autodestructivos con declaraciones bonitas y positivas. Cada vez que pienses «nunca hago nada bien», «todo se me da fatal», «esto está terrible», etc, reemplázala con una declaración saludable como: «siempre trato de hacer lo mejor que puedo».

Para cada pensamiento negativo, di una afirmación positiva.

El poder que le das a tu diálogo interno cuenta

Tu diálogo interno es capaz de motivarte e impulsarte a tu máximo potencial, o paralizarse al punto de no hacer nunca nada que te apasione y te haga sentir 100% feliz. 

Puede impedirte escribir cosas que apasionan y transformen la vida de otros y puede impedir llegar a ser la mejor versión de ti.

Por eso, una herramienta supremamente poderosa que he implementado para esos días de nube gris y muchas quejas, son las afirmaciones.

Aquí algunas de mis favoritas:

  • Soy buena
  • Escribo textos que transforman
  • Soy un alma creativa llena de poder
  • Mis textos conectan
  • La escritura es mi canal
  • Yo soy el canal de otros

Te las regalo si las necesitas, pero te aconsejo que hagas una lista con afirmaciones propias como estas que cuando las digas te hagan sentir bien. 

Descarga el audioebook con 10 ideas de contenido para aumentar tu lista de suscriptores y ganar lectores

Luisa Acelas te informa que los datos de carácter personal que proporciones rellenando el presente formulario serán tratados por Luisa Acelas como responsable de esta web. Finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales: resolver dudas. Legitimación: Consentimiento del interesado. Destinatarios: Siteground. Derechos: Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en hola@luisaacelas.com así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en mi página web: luisabazi.com, así como consultar mi política de privacidad.

Comparte con tus amigos

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *